Refractómetro ATC
Mide la salinidad con una milésima de error frente a las tres del densímetro de brazo.
Precisión suficiente para arrecife
Hay que recalibrarlo cada mes
Analizamos equipos para acuario marino, ponemos los contras encima de la mesa y te decimos qué comprar y qué evitar.
Empieza por aquí
Tres caminos según lo que necesites ahora mismo.
Las seis fases, con plazos reales y lo que no hay que hacer todavía.
Ver la guía de montaje02Dieciocho análisis de equipo, uno por categoría y con los contras delante.
Ver los análisis03Identifica el problema antes de comprar ningún tratamiento.
Ver diagnósticoTu primer reef
Ninguno está preparado para arrecife tal como viene. Los tres son kits de agua dulce que sirven de base: la diferencia está en el volumen y en lo que traen dentro.
| Volumen | 54 L | 54 L | 38 L |
|---|---|---|---|
| Frente útil | 49,8 cm | 61 cm | — |
| Calentador incluido | — | — | |
| Tapa con cubierta | — | ||
| Filtro incluido | |||
| Iluminación led | |||
| Luz apta para coral | — | — | — |
| Listo para arrecife | — | — | — |
Tu primer reef
Lo mínimo que compraríamos para empezar bien en un acuario de 60 a 120 litros. Ni un aparato de más: cada uno resuelve un problema concreto.
Equipo elegido
Una recomendación por categoría, con su principal ventaja y su principal inconveniente.
Mide la salinidad con una milésima de error frente a las tres del densímetro de brazo.
Precisión suficiente para arrecife
Hay que recalibrarlo cada mes
Kit todo en uno de agua dulce que sirve de base, pero no está listo para coral.
Volumen y frente adecuados para empezar
La luz no vale para coral y no trae calentador
Para nano sin sumidero: retira la materia orgánica antes de que se degrade.
No necesita sump ni obra
Ruidoso las dos primeras semanas
Espectro completo y regulación real, que es lo que permite aclimatar coral.
Regulable y sin ventilador
Emparejar la app tras cada corte de luz
Valores naturales en torno a 8 dKH: perdona errores y vale para peces y coral.
Sirve para peces, blandos y duros
Se apelmaza si el cubo queda mal cerrado
El agua de red aporta silicatos y fosfatos, y ahí empiezan la mayoría de brotes de algas.
Ataja el origen de casi todos los brotes de algas
Necesita punto de agua y desagüe
Por qué puedes fiarte
Una tienda necesita venderte algo. Nosotros necesitamos decirte si merece la pena.
No aceptamos productos cedidos ni contenido patrocinado. El único ingreso es la comisión de Amazon, y no cambia la recomendación.
Si algo hace ruido, se ensucia o se queda corto al año, lo dice el análisis antes que cualquier elogio. Una tienda no puede escribir eso.
Publicamos qué medimos, qué todavía no podemos verificar y por qué descartamos cada alternativa. Con fecha de revisión visible en cada análisis.
15 componentes · 15 análisis
Un sistema completo con sumidero. Un nano prescinde de sumidero, dosificación y controlador.
Lecturas recomendadas
El método importa más que el equipo. Estas tres evitan los errores caros.

El proceso que más errores evita. Qué mirar cada semana y por qué no se acelera.
Leer la guía
Desglose real equipo por equipo, más el gasto recurrente que nadie suma.
Leer la guía
Cada alga señala un problema distinto. Identifícala antes de comprar nada.
Leer la guíaEspecies
Litros mínimos, dificultad y los errores que más caros salen.

El mejor primer pez marino. Y no, no necesita anémona.

El más icónico y el que más veces se compra para un acuario donde no cabe.

Espectacular y engañoso: solo come copépodos vivos.

Vive en simbiosis con un camarón pistola ciego.

El coral con el que empezar. Ojo: contiene palitoxina.

Buen indicador de estabilidad, pero pica a sus vecinos.

Monta estaciones de limpieza. Aclimátalo por goteo.

Turbo o Astrea, uno cada 10 litros.
Dudas frecuentes
Quince respuestas directas sobre presupuesto, montaje, parámetros y equipo, con enlace al análisis completo cuando existe.
Depende sobre todo del volumen y de si vas a mantener coral. El desglose realista, equipo por equipo y con las horquillas de precio de cada partida, está en la guía de presupuesto. Lo que más pesa es la iluminación si hay coral, y lo que más gente olvida es el gasto recurrente de sal, agua de osmosis y reactivos.
Por el sitio, no por el acuario. Un tanque lleno de 54 litros pesa alrededor de 150 kg contando roca y mueble, y necesita apoyo firme, sin sol directo y con enchufes cerca. A partir de ahí, las seis fases con sus plazos están en la guía de montaje paso a paso: dos días de montaje físico y entre tres y seis semanas de ciclado antes del primer pez.
Cien litros es un volumen cómodo para empezar porque hay margen de error suficiente. Lo mínimo es refractómetro, sal de arrecife, agua de osmosis, roca, arena de aragonita, dos calentadores pequeños y tests de amonio y nitrito para el ciclado. La luz y el skimmer pueden esperar si de momento solo vas a tener peces.
Sin coral te ahorras la partida más cara, que es la iluminación de espectro completo. Lo imprescindible sigue siendo medir bien la salinidad, partir de agua sin nutrientes y tener roca suficiente como filtro biológico. El kit de arranque recoge esas piezas, y de esa lista la pantalla led puedes dejarla para cuando decidas meter coral.
Con coral entran tres cosas que antes eran opcionales: iluminación adecuada, medición semanal de KH, calcio y magnesio, y skimmer. Los valores objetivo están en la guía de parámetros. Y a este volumen conviene empezar a pensar en rellenado automático si te ausentas con frecuencia.
Sí, y trescientos litros juegan a tu favor: cuanta más agua, más lento se mueve cualquier parámetro ante un error. Sin coral el equipo se simplifica bastante. Lo que no cambia es el proceso: agua de osmosis, sal, roca como filtro biológico y el ciclado completo antes del primer pez. El requisito es la paciencia, no la experiencia.
A ese volumen y con coral, lo habitual es plantearse sumidero, que añade litros al sistema y saca el equipo de la vista. Con él entran rebosadero y bomba de retorno. Y cuando el coral duro crezca, la dosificadora deja de ser un lujo: los cambios de agua dejan de reponer lo que consume.
La salinidad sube sola porque el agua se evapora y la sal se queda dentro. Se compensa reponiendo agua de osmosis sin sal, nunca agua salada preparada. Puedes hacerlo marcando el nivel en el cristal y rellenando a diario, o automatizarlo con una rellenadora. Y mide con refractómetro: el densímetro de brazo tiene demasiado error para un arrecife.
El pH de un arrecife se mueve entre 8,1 y 8,4, y rara vez se corrige de forma directa. Depende sobre todo de la alcalinidad y del intercambio de gases con el aire, así que lo que se estabiliza es la alcalinidad, no el pH en sí. Si baja de forma persistente, revisa primero el KH y la ventilación de la habitación antes de dosificar nada. Los rangos están en la guía de parámetros.
El gasto recurrente son sal, agua de osmosis, reactivos de test, recambios de filtros y electricidad. La partida eléctrica depende de la iluminación y de cuánto haya que calentar en invierno. En la guía de presupuesto separamos el coste de arranque del mensual, porque casi todo el mundo calcula el primero y olvida el segundo.
Inyecta aire muy fino en una cámara y genera una columna de burbujas. Las moléculas orgánicas se adhieren a la superficie de esas burbujas y suben con la espuma hasta un vaso colector, donde quedan fuera del sistema. Su ventaja es que retira la materia orgánica antes de que se degrade en nitrato, en lugar de tratarla después. Lo explicamos con un diagrama en el análisis de skimmers.
Es el proceso por el que se establecen las bacterias que convierten el amonio en nitrito y el nitrito en nitrato. Dura entre tres y seis semanas y no se puede acelerar de forma fiable. Termina cuando amonio y nitrito llevan varios días seguidos a cero, no cuando se cumple un plazo del calendario. Qué medir cada semana está en la guía de ciclado.
Los kits que se venden como acuario completo son casi siempre de agua dulce: sirven como recipiente, pero su iluminación no vale para coral y su filtro sobra en marino. Montar por piezas cuesta algo más al principio y evita comprar dos veces. Comparamos tres modelos concretos en el análisis de acuarios nano.
No, y es el error que más primeros acuarios arruina. Cuanta menos agua, más rápido se mueve cualquier parámetro ante un fallo. Por debajo de 40 litros el margen de error se estrecha mucho. Un volumen de entre 60 y 120 litros resulta bastante más indulgente que un nano de 30, aunque parezca lo contrario.
Entre seis y ocho semanas desde que llenas el acuario. El montaje físico son dos días y el resto es ciclado. Conviene sumar dos o tres semanas más de cuarentena antes de pasarlo al acuario principal, que es lo que evita la mayoría de los desastres que se cuentan en los foros.
Empieza por el principio
Las seis fases, con plazos reales, parámetros objetivo y los errores que más caros salen el primer año.