El acuario vacío
Elige volumen y sitio antes que nada. Un nano de 60 a 120 litros perdona menos errores que uno grande, pero cuesta la mitad de mantener.
Seis etapas desde el acuario vacío hasta el primer coral. Cada una tiene su plazo, sus parámetros y sus errores típicos.
Baja para construir el acuarioElige volumen y sitio antes que nada. Un nano de 60 a 120 litros perdona menos errores que uno grande, pero cuesta la mitad de mantener.
Aragonita de grano fino, entre 3 y 5 cm. Ni más ni menos: por debajo no alberga fauna, por encima genera zonas sin oxígeno.
La roca es el filtro biológico. Deja huecos para que circule el agua y no la apoyes contra el cristal trasero.
Aquí no se hace nada más que medir. El amonio sube, aparece nitrito, y solo cuando ambos caen a cero el sistema está listo.
Uno o dos, resistentes, y espera dos semanas antes del siguiente. Cada pez nuevo es una subida de carga que el sistema tiene que absorber.
Blandos primero. A partir de aquí la estabilidad manda: alcalinidad, calcio y magnesio dejan de moverse solos y hay que reponerlos.
Con el acuario montado y el ciclado terminado, la rutina se reduce a muy pocas cosas repetidas siempre igual. La estabilidad importa más que cualquier valor concreto dentro del rango aceptable.