Guías / Presupuesto
Cuánto cuesta un nano reef de verdad

En corto
El montaje inicial de un nano de 60 a 120 litros con coral se mueve en una horquilla amplia según decidas empezar con lo mínimo o comprar una sola vez. El gasto que casi nadie calcula es el recurrente: sal, agua, tests y reposición, cada mes, para siempre.
El error de presupuesto más caro no es pasarse: es comprar barato dos veces. La pantalla de treinta euros que se cambia a los seis meses, el skimmer que se queda corto, el densímetro que se sustituye por un refractómetro.
Por eso este desglose separa lo que puede empezar en gama de entrada de lo que conviene comprar bien desde el principio.
Dónde sí puedes empezar barato
El acuario y el mueble. Un tanque de segunda mano en buen estado es perfectamente válido. Revisa las siliconas y llénalo fuera antes de montarlo.
La roca. La roca seca es más barata que la viva y arranca sin plagas.
Calentador y termómetro. Cualquiera de marca conocida sirve. Eso sí, dos calentadores pequeños en lugar de uno grande: si uno se queda encendido, no te cocina el acuario.
Dónde comprar bien desde el principio
Medición. Refractómetro y kit de test de reactivo líquido. Sin datos fiables, todo lo demás es adivinar.
Osmosis. Evita el problema más caro y más difícil de revertir: los brotes de algas por agua de red.
Iluminación regulable. La pantalla fija barata se sustituye en cuanto entra el primer coral.
Skimmer del tamaño adecuado. Uno corto no se compensa con nada.
El gasto recurrente, que nadie suma
Sal, unos 22 kg al año para un acuario de 100 litros con cambios semanales del 15 %. Filtros de osmosis cada seis meses y membrana cada dos o tres años. Reactivos de test, que caducan aunque no los gastes. Alimento. Reposición de bombillas o pantallas cada varios años. Y electricidad: entre pantalla, bombas, skimmer y calentador, un nano consume de forma continua.
Súmalo antes de empezar. Un acuario marino no es una compra: es una cuota mensual pequeña y permanente.
Lo que se puede posponer
Rellenadora automática, controlador, dosificadora, reactor de calcio. Todo eso resuelve problemas que aún no tienes. Empieza sin ellos y añádelos cuando el acuario te diga que hacen falta.
La única excepción es la rellenadora si te vas de viaje con frecuencia: la evaporación cambia la salinidad y eso sí es un riesgo real.
Orden de compra recomendado
Acuario, mueble, arena y roca primero. Después osmosis, sal y medición, porque los necesitas para el ciclado. Iluminación y bombas antes del primer coral. El skimmer puede esperar a que haya carga real. Y el equipo de automatización, el último.
