Equipo / Filtración
Sumidero: más agua, menos aparatos a la vista

En corto
Un sump es un segundo acuario bajo el mueble donde se esconde todo el equipo. Aporta volumen extra, estabilidad y espacio para el refugio. La decisión hay que tomarla al montar el acuario: añadirlo después implica rehacerlo todo.
El sumidero es la diferencia más visible entre un acuario de aficionado y uno que parece de tienda. No porque filtre mejor —la roca sigue haciendo ese trabajo— sino porque saca todos los aparatos del acuario principal.
Y aporta algo que no se ve: entre 20 y 40 litros más de agua en el sistema. En un nano, ese volumen extra es lo que amortigua cualquier error.
Qué gana un acuario con sump
Volumen. Un nano de 54 litros con un sump de 30 pasa a ser un sistema de 84. Cada variación de parámetros se diluye en más agua.
Nivel constante. La evaporación se produce en el sump, no en el acuario principal, así que el nivel de arriba no baja y no ves la línea de sal en el cristal.
Espacio para el equipo. Skimmer, calentadores, rellenadora y reactores quedan fuera de la vista.
Refugio. Una sección con macroalga y roca donde los copépodos se reproducen a salvo de los peces. Es lo que hace viable mantener un pez mandarín.
Cómo se distribuye
La entrada recibe el agua del reboso y suele llevar una esponja o calcetín para retener partículas gruesas. Después va el skimmer, que necesita nivel de agua constante.
La sección central puede alojar medios filtrantes o el refugio. Y la última es la cámara de retorno, donde va la bomba que devuelve el agua arriba.
Entre secciones hay tabiques a distinta altura que fuerzan el recorrido del agua. La cámara de retorno es la que baja de nivel al evaporarse, y por eso es donde va el sensor de la rellenadora.
El cálculo que casi nadie hace
Cuando cortas la luz, el agua del acuario baja por gravedad hasta el sump. Si el sump está lleno, se desborda.
Hay que dejar espacio libre suficiente para recibir todo lo que va a caer: el agua por encima del nivel del reboso más lo que retroceda por la tubería de retorno. Se calcula antes y se prueba con el sistema apagado.
Es el error que provoca la mayoría de inundaciones domésticas de este hobby.
Cuándo no compensa
Si tu acuario ya está montado y funcionando, añadir sump implica perforar el cristal o instalar un reboso colgado, rehacer la fontanería y parar el sistema. En un nano estable, rara vez merece la pena.
Y si el acuario está en un salón, ten en cuenta el ruido: la caída de agua del reboso es constante. Se puede silenciar, pero hay que diseñarlo.
Para un nano de 54 litros sin sump, un skimmer colgado resuelve la filtración sin toda esta complejidad.
Las opciones
Volumen
Sumidero de metacrilato con secciones
Añade volumen y estabilidad al sistema
Saca todo el equipo del acuario principal
Permite montar refugio para copépodos
Hay que calcular el volumen de retorno por gravedad
Genera ruido de caída de agua
Decisión que hay que tomar al montar, no después
Si estás montando ahora y el mueble tiene altura, merece la pena. Si tu acuario ya funciona, piénsalo dos veces.
Alternativa: skimmer colgado sin sump
Sin fontanería ni riesgo de desbordamiento
Se instala en diez minutos
No aporta volumen extra
El equipo queda a la vista
Es lo que recomendamos para un nano. Toda la filtración necesaria sin la complejidad del sumidero.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un sump en un acuario marino?
Un segundo acuario situado bajo el mueble por el que circula el agua del principal. Aloja el equipo de filtración y añade volumen al sistema.
¿Merece la pena un sump en un nano?
Si lo montas desde el principio, sí: añade volumen y estabilidad. Si tu acuario ya funciona, la obra rara vez compensa frente a un skimmer colgado.
¿Qué pasa si se va la luz con un sump?
El agua del acuario baja por gravedad hasta el sump. Hay que dejar espacio libre suficiente para recibirla, o se desborda. Se calcula y se prueba antes.
¿Qué secciones tiene un sump?
Entrada con prefiltro, sección de skimmer, sección central para medios o refugio, y cámara de retorno donde va la bomba.
¿Hace ruido un sumidero?
Sí, por la caída de agua del reboso. Se puede reducir con el diseño del sistema de rebose, pero es un factor a valorar si el acuario está en un salón.
