Guías / Mantenimiento
Mantenimiento semanal de un acuario marino: la rutina y el equipo
En corto
Media hora a la semana, siempre lo mismo y en el mismo orden: rascar el cristal, sifonar por zonas, cambiar entre el 10 y el 15 % del agua, medir salinidad y alcalinidad, y limpiar el vaso del skimmer. Lo que arruina acuarios no es la falta de equipo, es la irregularidad.
Un arrecife estable no lo consigue quien más aparatos tiene, sino quien repite la misma rutina cada semana durante años. Y esa rutina es corta: con el agua preparada la noche anterior, se resuelve en veinte o treinta minutos.
Este es el orden que funciona y por qué cada paso va donde va.
El orden correcto
1. Rascar el cristal frontal. Primero, siempre. El sedimento que sueltas cae al fondo y lo retirarás después. Si lo haces al final, ensucias el agua que acabas de limpiar.
2. Sifonar por zonas. Nunca la arena entera de una vez. El lecho aloja fauna beneficiosa y remover todo el sustrato de golpe libera los compuestos acumulados en el peor momento posible. Divide el fondo en tres o cuatro zonas y ve rotando cada semana.
3. Cambiar del 10 al 15 % del agua, con agua de osmosis y sal ya disuelta, aireada y a temperatura. El sifonado y el cambio se hacen a la vez: el agua que retiras sifonando es la que repones.
4. Medir y anotar. Salinidad siempre; alcalinidad si tienes coral. Un valor aislado no dice nada, la tendencia lo dice todo.
5. Limpiar el vaso del skimmer y comprobar el nivel de la rellenadora si la tienes.
Por qué mejor poco y a menudo
Un cambio del 40 % una vez al mes mueve todos los parámetros de golpe. Uno del 12 % cada semana los mantiene casi planos. Para el coral, esa diferencia es más importante que el valor concreto en el que estén.
Los valores objetivo están en la guía de parámetros, y con qué medir la salinidad lo tratamos en el análisis de refractómetros.
Prepara el agua la noche antes
Es el punto que decide si la rutina se mantiene o se abandona. Si el día del cambio tienes que hacer osmosis, disolver sal y esperar a que se airee, acabarás posponiéndolo. Y de ahí a usar agua del grifo «solo por esta vez» hay un paso.
Deja el agua preparada la noche anterior con una bomba de aire moviéndola. Cómo elegir la sal está en el análisis de sales, y el equipo de osmosis en este otro.
Lo que no hay que hacer
Cambiar filtros y sifonar a fondo la misma semana: retiras demasiada superficie bacteriana de golpe.
Corregir varios parámetros a la vez. Una variable, una semana, y vuelves a medir.
Saltarse dos semanas y compensar con un cambio enorme. Es peor que no cambiar nada.
El equipo
Función
Sifón limpiafondos con bomba manual
Cebado con bomba manual, sin succionar con la boca
Rejilla que evita absorber fauna pequeña
Sifona y cambia agua en la misma operación
La salida debe quedar por debajo del acuario para que funcione
La manguera de PVC conserva pliegues al principio
Es la herramienta que más vas a usar de toda la web: cincuenta veces al año durante años. Aquí no compensa la opción más barata.
Bomba de aire para preparar el agua de sal
Disuelve y airea la sal la noche antes
Silenciosa de verdad
No la uses dentro del arrecife: las microburbujas molestan al coral
Sirve también para el acuario de cuarentena. Es de las compras que acaban usándose para más cosas de las previstas.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que cambiar el agua en un acuario marino?
Entre el 10 y el 15 % semanal en un nano. Es preferible un cambio pequeño y constante que uno grande cada mes: la estabilidad importa más que el volumen renovado.
¿Se puede sifonar la arena en un acuario marino?
Sí, pero superficialmente y por zonas, nunca toda de una vez. La arena aloja fauna beneficiosa y remover el lecho entero libera de golpe los compuestos acumulados.
¿Qué se hace primero, sifonar o rascar el cristal?
Primero el cristal, para que el sedimento que se desprende caiga al fondo, y después el sifonado. Al revés estarías ensuciando lo que ya has limpiado.
¿Se puede usar agua del grifo para el cambio?
No. Los silicatos y fosfatos del agua de red son la causa principal de brotes de algas. Hay que usar agua de osmosis con sal preparada y aireada.
¿Cuánto tarda la rutina semanal de mantenimiento?
Entre veinte y treinta minutos si el agua está preparada la noche anterior. Lo que alarga el proceso es improvisar la mezcla de sal el mismo día.