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Roca y arena: el filtro biológico que casi nadie llama filtro

En corto
Entre 0,5 y 1 kg de roca calcárea porosa por litro, y de 3 a 5 cm de arena de aragonita fina. La roca es el filtro biológico real de un acuario marino, no un elemento decorativo, y por eso ni la grava de colores ni la roca de aquascaping de agua dulce sirven aquí.
En agua dulce el filtro es un aparato. En marino es la roca. Ese cambio de mentalidad es el que más cuesta a quien viene del dulce, y el que explica por qué en un arrecife el filtro de esponja sobra.
La superficie porosa interna de la roca calcárea aloja las colonias bacterianas que convierten el amonio en nitrito y el nitrito en nitrato. Sin roca suficiente, no hay sistema.
Cuánta roca
Entre medio kilo y un kilo por litro de agua. Para un nano de 54 litros, entre 27 y 54 kg, aunque en la práctica se queda por debajo porque el volumen real de agua baja al meter la roca.
Más importante que el peso es la porosidad: dos rocas del mismo peso pueden tener superficies internas radicalmente distintas. La roca buena es sorprendentemente ligera para su tamaño.
Roca viva o roca seca
Roca viva. Llega colonizada y acorta el ciclado. A cambio puede traer plagas —anémonas vidrio, gusanos de fuego, cangrejos indeseados— y provoca una subida grande de amonio si el transporte ha sido largo.
Roca seca. Arranca limpia, sin plagas, y es más barata. Tarda más en colonizarse, pero eso solo alarga el ciclado, que de todas formas hay que esperar.
Para un primer acuario suele compensar la seca. La prisa por acortar el ciclado es justo lo que hace fracasar a la mayoría.
Cómo estructurarla
Deja huecos para que el agua circule por dentro de la estructura. Una pila compacta contra el cristal trasero genera zonas muertas donde se acumula detritus, que es exactamente lo contrario de lo que buscas.
No la apoyes contra el cristal, deja unos centímetros para poder limpiar. Y móntala sobre el fondo desnudo, antes de echar la arena: si la apoyas sobre el sustrato, cualquier animal excavador puede derrumbarla.
La arena: aragonita fina, no grava
Aragonita de grano fino, entre 0,5 y 1,5 mm, con un espesor de 3 a 5 cm. La aragonita es carbonato cálcico y ayuda a tamponar el agua; la grava recubierta de resina es inerte y no aporta nada.
Y la granulometría importa: la grava gruesa acumula detritus en los huecos, que se degrada en nitrato. Además impide que especies como el gobio de arena puedan filtrar el sustrato, que es de lo que se alimentan.
Por debajo de 3 cm no aloja fauna; por encima de 5 se generan zonas sin oxígeno. El rango no es caprichoso.
Lavar antes de meter
La arena de aragonita viene con polvo fino que enturbia el agua durante días. Lávala con agua de osmosis, nunca del grifo, hasta que salga transparente.
La roca seca conviene enjuagarla para retirar restos, y algunos acuaristas la curan aparte varias semanas. Con paciencia y un ciclado bien hecho no suele hacer falta.
Arena viva o arena seca
La arena viva se vende húmeda, en bolsa sellada y con bacterias ya establecidas. La seca es aragonita sin colonizar, que es lo que has visto arriba.
La diferencia práctica es menor de lo que sugiere el precio. La arena viva aporta una población bacteriana inicial que puede acortar algo el ciclado, pero esa ventaja depende de cuánto tiempo lleve la bolsa en el almacén y de cómo se haya conservado: si las bacterias han muerto, lo que compras es arena mojada y cara.
Hay además un efecto secundario que conviene conocer: al abrir una bolsa de arena viva que lleva mucho tiempo cerrada puede liberarse materia en descomposición, y eso provoca un pico de amonio en un acuario recién montado. No es grave si todavía no hay fauna, pero sí si la añades a un sistema establecido.
Para un primer montaje, la arena seca con roca suficiente suele ser la opción sensata: el ciclado hay que esperarlo de todas formas, y partir de material limpio evita sorpresas.
Las opciones
Cantidad
Roca de arrecife de aragonito, lote de 20 kg
Arranca limpia, sin plagas ni sorpresas
Aragonito de origen fósil extraído tierra adentro, no del arrecife
Se puede estructurar en seco antes de llenar
Alarga el ciclado varias semanas
Aspecto blanco hasta que se colonice
20 kg cubren 20–40 litros: para un nano de 54 harán falta dos lotes
La opción sensata para un primer arrecife. Un detalle que casi nadie menciona: es roca fósil extraída en tierra, así que no procede de arrecife vivo. Calcula el peso antes de comprar, porque el ratio de medio kilo a un kilo por litro se dispara rápido.
Arena de aragonito puro, 3,5 kg
Estabiliza calcio y alcalinidad y evita caídas de pH
Se vende seca: más producto por kilo que la húmeda
Permite que los gobios filtren el sustrato
Aloja fauna beneficiosa
Hay que lavarla con agua de osmosis antes de usarla
3,5 kg dan unos 2 cm en un fondo de 50×30: cuenta dos o tres bolsas
Esta es la diferencia con la grava decorativa: la aragonita interviene en la química del agua, la grava recubierta de resina es inerte. Calcula el número de bolsas por el fondo de tu acuario, no por los litros.
Preguntas frecuentes
¿Cuánta roca necesita un acuario marino?
Entre medio kilo y un kilo por litro de agua. Más importante que el peso es que sea calcárea y muy porosa, porque la superficie interna es la que aloja las bacterias.
¿Roca viva o roca seca?
Para un primer acuario, seca. Arranca sin plagas y es más barata. La viva acorta el ciclado pero puede introducir anémonas vidrio y otros problemas difíciles de erradicar.
¿Qué arena se usa en un acuario marino?
Aragonita de grano fino, entre 0,5 y 1,5 mm, con un espesor de 3 a 5 cm. La grava gruesa acumula detritus y no permite alimentarse a los peces de fondo.
¿Se puede usar grava normal en marino?
No es recomendable. La grava recubierta de resina es inerte, no ayuda a tamponar el agua y su granulometría gruesa acumula materia orgánica que acaba en nitrato.
¿Hay que lavar la arena antes de meterla?
Sí, con agua de osmosis hasta que salga transparente. Si no, el polvo fino enturbia el acuario durante días.
